El Naufragio De La Esperanza
Hechos 27
Introducción:
El hombre que pierde la esperanza, cae en desanimo y desesperación. Es por eso que luchamos tanto para no rendirnos ante las circunstancias difíciles o admitir que nuestro plan no tiene mucha esperanza para tener éxito.
Necesitamos seguir creyendo. Algunos se han salvado de una situación que parecía irreparable. Otros, convenciéndose que las cosas van a salir bien y negando la dura realidad, han insistido seguir adelante y sufrieron el naufragio y pérdida de toda su fortuna. (Ejemplo: un negocio que está perdiendo dinero.)
La esperanza es necesaria si vamos a tener el ánimo para tomar acción. Es necesario para luchar contra todo obstáculo y no rendirse.
Sin embargo, si nuestra esperanza no está fundada en Dios y Su voluntad, es nada más una esperanza puesta en la suerte, la casualidad, la promesa de un pecador, la fuerza del brazo de un hombre y Dios la llevará a su fin merecido: la destrucción.
“Las piedras se desgastan con el agua impetuosa, y se lleva el polvo de la tierra; de igual manera haces tú perecer la esperanza del hombre . . .” Job 14:19
Vamos a leer un relato de la vida de Pablo donde es llevado prisionero a Roma por vía marítima. Navegar por barco en aquel entones era siempre peligroso y requería calcular los riesgos y tomar una decisión. En este relato encontramos principios muy importantes sobre la diferencia entre la esperanza de este mundo y la esperanza del discípulo de Jesucristo. La esperanza puesta en Dios evita el naufragio de nuestra vida o logra salvarnos cuando nos encontramos en medio de una gran tempestad. Leamos Hechos 27:1-44
1. La esperanza es un ingrediente en la vida indispen-sable para la toma de decisiones. Hechos 27:1-12
A. Esperanza es la anticipación de recibir una cosa que sostiene el ánimo y motiva la acción.
1. Uno confía en lo que va a pasar, cuenta con eso y hace planes concretos. Esa confianza forma la base para su seguridad y para sus creencias.
a. Los fariseos rechazaban las declaraciones de Jesús porque tenían la esperanza para la vida eterna puesta en sus tradiciones sacadas de la ley de Moisés.
“No penséis que yo voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza.” Juan 5:45
b. Cuando Pablo echó fuera el demonio de una esclava que tenía espíritu de adivinación, sus dueños se enojaron.
“Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas . . . “ Hechos 16:19
2. La esperanza tiene que ver con algo futuro, lo que uno cree que va a pasar.
a. Uno sostiene su ánimo y toma acción en base de sus esperanzas. Y casi siempre, las esperanzas van detrás de nuestros deseos. Hechos 27:6-13
b. El centurión encontró esperanzas en los consejos del piloto y el patrón de la nave (v. 11) y en las circunstancias aparentemente favorables (v. 13). Animado por esto, tomó acción, con esperanza. Creía que todo iba a salir bien.
B. Hay dos aspectos de la esperanza: la confianza (creencia) que se tiene de recibir una cosa y el objeto de dicha confianza.
1. El primer aspecto se ve cuando el centurión “daba crédito” o creía y en esta confianza, tomó una decisión.
“Pero el centurión daba más crédito al piloto y al patrón de la nave . . . “ Hechos 27:11
2. El segundo aspecto se ve en cuanto a quien creyó el centurión:
“Pero el centurión daba más crédito al piloto y al patrón de la nave, que a lo que Pablo decía.” Hechos 27:11
2. Una esperanza mal puesta nos llevará al naufragio de nuestras decisiones. Hechos 27:13-20
A. Nuestros deseos carnales nos llevan a poner la esperanza en el objeto equivocado. ¿Cómo alimentó el centurión la esperanza para luego tomar una decisión equivocada?
Vino palabra de Dios:
“Pablo les amonestaba, diciéndoles: Varones, veo que la navegación va a ser con perjuicio y mucha pérdida, no sólo del cargamento y de la nave, sino también de nuestras personas.” Hechos 27:10
Pero no le hizo caso a Dios. Puso más crédito en:
1) El consejo de los “expertos”, en la sabiduría de este mundo, “daba más crédito al piloto y al patrón de la nave.” (Hechos 27:11)
2) Los deseos de la carne influían en donde puso su esperanza: “Y siendo incómodo el puerto para invernar.” (Hechos 27:12)
3) La opinión de la mayoría: “la mayoría acordó zarpar también de allí.” (Hechos 27:12)
4) La circunstancias aparentemente favorable a la vista del hombre y según sus deseos: “y soplando una brisa del sur, pareciéndoles que ya tenían lo que deseaban.” (Hechos 27:13)
5) Animado el centurión, esperando salir bien con sus planes, “levaron anclas” y zarparon de Buenos Puertos. Dios tenía un propósito en todo esto.
B. Dios permite el naufragio de nuestras esperanzas mal puestas. Él permite que esas esperanzas carnales se pierden. Hechos 27:14-20
“Y no apareciendo ni sol ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos.” Hechos 27:20
1) Lucharon para mantener a flote sus esperanzas y no tener que admitir su error. Hechos 27:16-19
2) Pero Dios estaba obrando para destruir las esperanzas del hombre que impidan que clamara a Él.
a) El fariseo, por tener aún esperanzas en su propia justicia, no esperaba en Cristo, el Salvador.
b) Tuvo Dios que llevar al centurión a la pérdida de toda esperanza para poder salvarle a él y a las demás almas.
“La esperanza del impío perecerá; porque su esperanza será cortada, y su confianza es tela de araña. Se apoyará él en su casa, mas no permanecerá ella en pie; se asirá de ella, mas no resistirá.” Job 8:13-14
“Si puse en el oro mi esperanza, y dije al oro: Mi confianza eres tú; si me alegré de que mis riquezas se multiplicasen, y de que mi mano hallase mucho; y mi corazón se engañó en secreto, y mi boca besó mi mano; esto también sería maldad juzgada; porque habría negado al Dios soberano.” Job 31:24,25,27,28
3. La esperanza puesta en Dios resulta en nuestra salvación. Hechos 27:21-44
“Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído, y no zarpar de Creta tan sólo para recibir este perjuicio y pérdida. Pero ahora os exhorto a tener buen ánimo . . . porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo. Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.” Hechos 27:21-25
A. Nuestra salvación viene por poner la esperanza en Dios y en Su palabra.
1) Dios no nos abandona en la tempestad. Viene palabra suya a nuestro corazón para que abandonemos la esperanza puesta en otro y nos agarrémos de Él.
a) Pablo está apelando a que el centurión y todos los miembros de la embarcación pongan su esperanza en Dios y en lo que Él ha dicho. Así tendrán buen ánimo. Así van a poder actuar correctamente, según la promesa del Dios viviente.
b) La tempestad por la cual estás pasando es para que tengas una esperanza segura, puesta en Dios y en Su palabra.
“Clama a mí y yo te responderé, y te enseñaré cosa grandes y ocultas que tú no conoces.” Jeremías 33:3
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Mateo 11:28
2) Dios se hace así la base de nuestra esperanza en la vida, la fe en Dios el motor del desarrollo para una vida llena de esperanza y obediencia.
“Cuando comenzó a amanecer, Pablo exhortaba a todos que comiesen, diciendo: Este es el decimocuarto día que veláis y permanecéis en ayunas, sin comer nada. Por tanto, os ruego que comáis por vuestra salud; pues ni aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá. Y habiendo dicho esto, tomó el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos, y partiéndolo, comenzó a comer. Entonces todos, teniendo ya mejor ánimo, comieron también.” Hechos 27:33-36
a) Por creer la Palabra de Dios, recobraron ánimo y comenzaron a vivir confiadamente, pues, su confianza (esperanza) llegó a estar puesta en Dios.
1) ¿Cuántos esperan almorzar hoy después del servicio? ¿En qué se basa tal esperanza?
2) ¿Cuántos esperan ir al cielo al morirse? ¿Cuántos tienen la esperanza de la vida eterna? ¿En qué se basa tal esperanza?
3) La esperanza se basa en las promesas de Dios para el futuro. Por ejemplo, llamándole a Josué a dirigir al pueblo a pasar el río Jordán, le dio una promesa:
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Josué 1:9
a] Ahora, ¿dónde comienza la esperanza en este versículo? “. . . te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes”
b] ¿En qué se basa tal esperanza? “. . . porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”
4) ¿Cuántos esperan vivir sin temor, animado, actuando confiadamente para lograr hacer el bien? ¿En qué se basa tal esperanza?
5) ¿Qué es lo que limita tu experiencia de esperanza (ánimo y acción)? Tu fe en las promesas de Dios. ¿Qué limita tu obediencia a Dios? La misma cosa.
b) Por creer la Palabra de Dios, la esperanza en Dios resultó en obediencia a Dios.
“Pero Pablo dijo al centurión y a los soldados: Si éstos no permanecen en la nave, vosotros no podéis salvaros. Entonces los soldados cortaron las amarras del esquife y lo dejaron perderse.” Hechos 27:31,32
“Entonces los soldados acordaron matar a los presos, para que ninguno se fugase nadando. Pero el centurión, queriendo salvar a Pablo, les impidió este intento, y mandó que los que pudiesen nadar se echasen los primeros, y saliesen a tierra; y los demás, parte en tablas, parte en cosas de la nave. Y así aconteció que todos se salvaron saliendo a tierra.” Hechos 27:42-44
B. En Cristo Jesús, todo pecador tiene esperanza de la vida eterna basándose en lo que Dios nos ha prometido.
“Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.” Colosenses 1:27
“Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestros Salvador, para que justificado por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.” Tito 3:4-7
C. El creyente aprende esperar en Dios, siendo alumbrado los ojos de la fe, en medio de las tempestades de la vida.
“No ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.” Efesios 1:16-18
CONCLUSIÓN: Deje que el Señor abra los ojos de su entendimiento y su fe, y pueda usted ubicar en donde esta poniendo ud. su esperanza.. escuche la voz de Dios antes de tomar una decisión para que teniendo presente las promesas de Dios, confíe en Él y logre evitar naufragar en medio de las tempestades.. recuerde que Dios siempre se manifiesta antes de que tomemos decisiones y enfrentar las pruebas.. se presentarán los “expertos”, las circunstancias y la opinión de “la mayoria”.. pero de acuerdo a su fe en Sus promesas, y a la obediencia a Su Palabra, ud. podrá experimentar una esperanza segura que le dará resultados que vienen con la bendición del Señor. El Ángel del Señor estará en todo momento en medio de la tormenta para darle su Palabra y con ella el animo que requiera para seguir adelante…
Muy buen enfoque.la cita de Job cap 8:vers 13-15 maravillosa comparación.
ResponderEliminarMuchas gracias.